Cuando hablamos de una “generación”, pensamos en los Baby Boomers, Generación X o Millennials. Cada generación comparte características culturales, sociales y tecnológicas dentro de un tiempo determinado. Sí bien el concepto “Generación IA” aún no se considera una categoría demográfica oficial, el mismo se ha estado utilizando como nombre de algunos movimientos de educadores que buscan comprender el potencial del uso de inteligencia artificial en la sala de clases (ISTE, nd.; Generation AI, 2020). Con el fin de apoyar a los docentes, los sistemas educativos se han encargado de elaborar guías de uso ético y responsable de la Inteligencia Artificial (IA) con un enfoque centrado en el ser humano (Departamento de Educación de Puerto Rico, 2024; UNESCO, 2024a). ¿Pero qué significa esto? Esto significa que el enfoque está dirigido a promover los “principios éticos y prácticos clave para ayudar a regular y guiar las prácticas de todos los interesados” (UNESCO, 2024b). Dicho de otra forma, que la IA no debe reemplazar la creatividad, el criterio o el pensamiento crítico de las personas, sino para fortalecerlos y ampliar el potencial tanto de estudiantes como de docentes. La intención es que la tecnología actúe como una herramienta que enriquezca los procesos de aprendizaje, fomente la inclusión, la diversidad y prepare a los estudiantes para un futuro donde puedan interactuar de manera crítica y constructiva con la tecnología (Departamento de Educación de Puerto Rico, 2024; Duque Rodríguez, 2024). La implementación de estas guías requiere que los docentes desarrollen competencias que se alineen a las exigencias de esta nueva “Generación IA”. Pero ¿cuáles son las competencias que debe desarrollar un docente? Según la UNESCO (2024), la capacitación docente y los programas de preparación de maestros debe promover el desarrollo de las competencias a continuación:

Competencias de Inteligencia Artificial para docentes:
1. Mentalidad centrada en el ser humano:
El docente debe valorar tanto las ventajas como los posibles riesgos asociados al uso de la inteligencia artificial, garantizando la preservación del rol activo del ser humano, la responsabilidad individual en su aplicación y una visión integral de sus efectos en la sociedad y en el ejercicio de la ciudadanía en la era de la IA.
2. Ética de la IA:
Esta competencia define el desarrollo progresivo de la comprensión que los docentes deben adquirir sobre los fundamentos éticos de la IA, sus habilidades para hacer un uso seguro y responsable de esta tecnología, así como las competencias necesarias para participar activamente en la adaptación de normas éticas.
3. Fundamentos y aplicaciones de la IA:
Se espera que los docentes adquieran una comprensión adecuada de la definición de IA y conocimientos básicos sobre su funcionamiento. Además, deben desarrollar las habilidades necesarias para evaluar la pertinencia y las limitaciones de las herramientas de IA según las necesidades específicas de materia, contexto y habilidades para operar herramientas validadas en tareas del mundo real.
4. Pedagogía de la IA:
Este aspecto implica que los docentes desarrollen la capacidad de evaluar críticamente cuándo y cómo utilizar la IA en los procesos de enseñanza-aprendizaje de manera ética y centrada en el ser humano. Asimismo, deben ser capaces de planificar e implementar prácticas educativas inclusivas asistidas por inteligencia artificial. De forma progresiva, se espera que los docentes fortalezcan su capacidad para adaptar críticamente y explorar creativamente prácticas innovadoras en el contexto del avance continuo de las nuevas tecnologías de IA.
5. IA para el desarrollo profesional:
Esta describe las competencias emergentes que los docentes deben desarrollar para utilizar la IA como motor de su aprendizaje profesional continuo y del desarrollo profesional colaborativo, con el propósito de transformar su práctica docente. Esto incluye la capacidad de aprovechar la IA para identificar necesidades de aprendizaje profesional, así como para fomentar la motivación hacia el aprendizaje permanente y la colaboración profesional.
Estas competencias representan el marco fundamental de lo que se espera que desarrollemos como docentes para responder a los desafíos y oportunidades de una nueva generación, una generación que crece con la inteligencia artificial al alcance de su mano, una “Generación IA”. Prepararnos para guiar, acompañar y formar a estudiantes en este contexto es esencial para construir entornos de aprendizaje éticos, inclusivos, críticos y centrados en el ser humano.
Es momento de reflexionar, aprender y actuar. La transformación educativa no es opcional, es urgente. Invertir en el desarrollo profesional docente frente a la IA es invertir en el futuro de la educación.
Referencias:
UNESCO (2024b). AI competency framework for teachers. Education 2030.



